Vuelta Al Pago
Por razones familiares, volví a Argentina en noviembre y me quedé la mayor parte del mes. (Llegué ayer aquí a Londres)
Así me recibió Ale:
En Buenos Aires estuve bastante ocupada desde mi llegada hasta mediados de mes. Ya, a partir de ese momento, sentí que tenía algo de tiempo libre y pude conocer a una amiga bloggera:
Tía Elsa!
Qué lindo fue conocerla! Tuvimos una hora para charlar, fue durante su hora de almuerzo y charlamos lo que se puede en ese tiempo, pero siendo mujeres tocamos millones de temas a toda velocidad!
Tía Elsa es tan cariñosa como lo revelan sus escritos. Tiene un cutis divino, una piel bárbara! Nos prometimos volver a vernos con más bloggeros y con los maridos!
También aproveché un finde y me escapé a Olavarría. Siempre fui a pasear de chica y a partir de los 15 años fui todas mis vacaciones de verano a quedarme con mi tía y mis primos y conozco bastante la ciudad.
Es una ciudad limpia, sus avenidas son anchísimas y hay mucho sentido de comunidad. Todos se conocen, directa o indirectamente: tirás un apellido y se ubican por "amigo de", "primo de", "cuñado de", etc.
Además como allí vive mi querido Marcelo, siempre es lindo volver.
En Olavarría se come riquísimo, la carne es de primera y descubrí esta última vez muchos restaurantes bonitos, parecidos a los que hay en la zona de Palermo en Buenos Aires. Además, los helados son los mejores! Recomiendo Ziro para deleitar vuestras papilas gustativas.
Hay más cadenas de heladerías y todas siempre fueron de buena calidad y siempre me preguntaba por qué en la Vicente López (la avenida principal) hay tantas heladerías por cuadra. (Los precios son baratos con respecto a Buenos Aires y no te cobran los toppings!). Y debe ser porque la vuelta del perro todavía es muy importante! Tanto, que las noches de los viernes, sábado y domingo es un sinfín de autos manejados despacito... Todos se miran y todos son mirados...
Esta vez coincidí con la celebración del 142 aniversario de la fundación de Olavarría. Me encantó darme una vuelta y ver a la gente desparramada por el parque Mitre con sus sillitas playeras y sus mesas. Siempre me dio la sensación de que en Olavarría se respira mucha tranquilidad...
...Aunque...
Bueno, a mi primo le causó gracia que esta vez catalogara a Olavarría como "una ciudad guerrera". Siempre noté por comentarios de mucha gente, por la biblioteca de mi primo y sus temas de conversación con amigos, que Olavarría es una ciudad que honra y respeta mucho a los veteranos de Malvinas.
A lo mejor debe ser porque hay un regimiento allí pero cada vez que hay un festival de algo, se traen los tanques y ves gente de fajina.
Les dejo, queridos lectores, el highlight de la celebración del aniversario: un gigante asado que olía tan rico como se ve!




